Un radioenlace de microondas conecta dos puntos con visión directa mediante ondas de radio. Es la alternativa a la fibra cuando no llega o instalarla no sale a cuenta, y es muy habitual en el backhaul de estaciones base.

 

Bandas habituales

  • 6 a 11 GHz: largas distancias y muy robustas frente a la lluvia
  • 13 a 26 GHz: tramos medios, con lluvia ya relevante
  • 38 GHz y banda E (71-76 y 81-86 GHz): tramos cortos y capacidades muy altas

 

A mayor frecuencia, mayor capacidad disponible pero menor alcance y más sensibilidad a la lluvia (por encima de unos 10 GHz se nota de forma clara).

 

Planificación

 

  1. Visión directa: no basta con "ver" la otra antena. Hay que mantener libre al menos el 60 % de la primera zona de Fresnel.
  2. Zona de Fresnel: en el punto medio, su radio es aproximadamente 17,3 · √(D / 4f) metros, con D en km y f en GHz. Ejemplo: a 15 GHz y 10 km sale un radio de unos 7 m, así que necesitas unos 4 m libres de obstáculos.
  3. Pérdida en espacio libre: FSL (dB) = 92,45 + 20·log(f en GHz) + 20·log(d en km). A 15 GHz y 10 km son unos 136 dB.
  4. Margen de desvanecimiento: es la diferencia entre la potencia recibida (RSL) y el umbral del receptor. Cuanto mayor, más disponibilidad. Se dimensiona para cubrir lluvia, multitrayecto y otros efectos.

Configuraciones

 

  • 1+0: un solo canal, sin protección
  • 1+1 hot standby: dos equipos, uno de reserva que entra si falla el principal
  • 1+1 con diversidad de espacio o de frecuencia: protege también frente a desvanecimientos
  • XPIC: dos polarizaciones en el mismo canal para duplicar capacidad

 

Equipos

 

  • ODU (unidad exterior) y IDU (interior), en montaje dividido
  • Full outdoor: todo en el exterior, conectado por cable de datos y alimentación
  • Modulación adaptativa (ACM): el enlace baja de modulación cuando empeora la señal para no caerse, aunque pierda capacidad

 

Alineación de antenas

 

  1. Apunta primero con referencias visuales y mapa.
  2. Mide la RSL con el puerto de medida (voltaje AGC) o desde el software del equipo.
  3. Barre en horizontal y en vertical hasta encontrar el máximo, y comprueba que no te quedas en un lóbulo lateral.
  4. Compara la RSL con el valor previsto en el proyecto. Una diferencia grande indica un problema de alineación, polarización o diseño.
  5. Aprieta la sujeción y vuelve a medir, porque al apretar a veces se desvía el apuntamiento.

 

Averías habituales

 

  • Baja RSL: antena desalineada por viento o giro de la torre, conectores o guiaondas dañados, o una obstrucción nueva (árboles, edificios).
  • Enlace caído solo con lluvia: margen insuficiente para esa banda y distancia.
  • Caídas a ciertas horas, sobre todo de madrugada: multitrayecto o conductos atmosféricos.
  • BER alto con buena RSL: interferencia o problema de polarización.
  • Alarmas LOS o de equipo: descarta alimentación y la ODU antes de tocar la antena.

 

Consejo de mantenimiento


Guarda la RSL medida en la puesta en servicio. Es tu referencia: sin ese dato, no sabes si una señal "baja" lo es de verdad o siempre ha estado así.